La terapia de los kilómetros y la meta de salvarme




Una de las batallas más grandes, no solo para quien lo padece, sino para quien está cerca es el cáncer de mama. Con motivo del mes de lucha contra el cáncer de mama y mucho más que solo un mes, una vida completa de lucha para llegar a la meta de la vida, tenemos este pequeño artículo sobre cómo correr puede ser esa terapia para todos los involucrados en un proceso tan delicado.

Hace poco escuchamos un mantra que decía algo así como: “Cuando corres, cuando sientes que ya no puedes más, tu corazón, tus piernas, tus ganas te gritan ¡Adelante, aquí no acaba!”

Y sí, correr, entre muchas otras cosas, no enseña que podemos ir más allá. Sabemos que es difícil la realidad con la que puedes toparte todos los días y que quizá muchas veces no quieres saber más de lo que viene y menos recordar lo que pasó, pero ¿por qué no te tomas un ratito y lo meditas con tus kilómetros, con tu respirar y con cada paso que des? No importa si es con música, si lo haces solo o en compañía, piensa que ese tiempo es para ti.

Correr puede mantener tus pensamientos en modo off o ayudarte a encontrar muchas respuestas. Conectar con esa parte que quizá con toda la preocupación de la vida cotidiana dejas de lado, te puede ayudar a reducir el estrés y si tienes problemas de sueño ¡Créelo! Mantener activo hará que descanses muchísimo mejor.

Utiliza esta sensación de liberación para mantenerte positivo, si bien no podemos hacer nada contra lo que enfrentamos, si podemos darle una mejor cara a todo lo que venga. No buscamos que seas totalmente optimista pero una sonrisa, una risa, un buen momento puede hacerte ver las cosas de forma diferente.

Ponle nombre a las metas, si eres tu quien enfrenta el reto ¡corre por ti! Y si es alguien a quien tu quieres ¡Regálale cada kilómetro, cada paso porque seguro le da fuerza! Si el objetivo se convierte en algo compartido, tendrás una fuente de energía extra y cuando aparezca ese ¡Hoy no quiero ir! Tendrás en mente que es por ti o por alguien más.

Aunque es imposible prometer una cura, si te ofrecemos una GRAN TERAPIA y además está científicamente comprobado que correr reduce la cantidad de estrógenos. Ahora que sabes que correr no solo es para quienes quieren estar en forma o quienes le toman gusto, sino que puede ser una terapia para salir adelante y llegar a la meta ¿por qué no lo intentas?

En el mes rosa, en la vida, en cada batalla ¡Correr es un lenguaje, una terapia y una forma de vivir universal! #RunDifferent.



Rebeca Escobar

Rebeca Escobar

  • Corredora y fanática
    de las paletas de
    sandía

  • "Si correr nos convierte en locos, nos vemos en el manicomio"