CORRER: MÁS QUE UN DEPORTE / CORRER NO ES UN DEPORTE.




Cuando me invitaron a mi primera carrera, casi no reflexioné al respecto.

Tuve un pensamiento común: “¿Qué tan difícil puede ser? Es solo correr”.

Eso definía mi inexperiencia e ignorancia sobre esta disciplina. Eran solo 5 km, así que acepté sin titubear. Ni siquiera pensé en los cuidados, así que me desvelé un poco y hasta bebí algunas cervezas la noche anterior.

Descubrí varias cosas en esa competencia; supe que no es fácil correr esa distancia – enfatizo correr, ya que caminarla es distinto, que es una experiencia por demás relajante y, sobre todo, que me resultó placentera (a pesar de mi cansancio extremo). Me gusta mucho escribir, por eso es parte de mi profesión. Ahora me doy cuenta de que correr es como escribir: el hecho de que tengas la capacidad de hacerlo no significa que lo estés realizando correctamente. Correr requiere disciplina, aprendizaje, técnica, así como la escritura. No solo es mover los pies rápidamente y ya, necesitas aterrizar con la planta completa del pie, mover tus brazos, mantener una postura erguida, entre otras cosas; escribir también exige una técnica para cumplir su objetivo. Si no respetas las normas lingüísticas, tu mensaje no es comprensible o interesante, tal vez pierdes credibilidad; si no calientas (antes) o estiras (después) en las carreras, te lesionas o te agotas en demasía.

Correr es una actividad que requiere de preparación, pero una vez que la obtienes, se vuelve una rutina de bienestar, una “sana adicción”. Desde luego que se habla mucho de los beneficios físicos que obtenemos al correr –es lo obvio–, pero las virtudes de este deporte van más allá. Existe una claridad mental fuerte después de correr, uno se halla a sí mismo. Es inherente la conexión que surge entre cuerpo, mente y alma, hay armonía en ti cuando te entregas a ese camino que recorres con el constante y ágil movimiento de tus piernas. Mientras sumas kilómetros, principalmente durante un entrenamiento, vas solo contigo y tus pensamientos, lo que me parece fantástico, pacífico. Por eso, entre otros pretextos, bastante gente no corre, ya que te encuentras con tus sentimientos e ideas, y eso puede provocar temor; hay gente a la que no le gusta estar sola. Pero una vez que sobrepasas ese umbral que separa tus miedos físicos, mentales y emocionales, descubres una versión de ti impresionante, una parte de tu ser que sabe con seguridad que es capaz de lograr lo que sea. Sí, lo que sea.

Cuando cruzas la meta en tu primera carrera –sin importar la distancia, la velocidad o el lugar en que llegaste–, sientes como si ganaras en los juegos olímpicos. A partir de este momento solo quieres más, las distancias se te hacen cortas, correr es un acto que requieres para completar tu día. Sin tanto esfuerzo, harás una sana dieta, dormirás mejor, cuidarás más de ti en diversas formas. Además, harás nuevas amistades. Si estás molesto, corre, te relajarás. Si estás triste, corre, te animarás. Si estás estresado, corre, encontrarás una solución. Si estás feliz, ¡corre!, celebra que estás vivo. Las carreras son una disciplina que se verá reflejada en otros aspectos de tu vida. ¿Quieres saber hasta dónde puedes llegar? Sal, corre con perseverancia y te sorprenderás de ti mismo.


Sebastián Vázquez.
Profesor, redactor y corredor.



Sebastián Vázquez.

  • Admiro la comunicación y las carreras.
    Entre más corro, mejor me expreso.
    Las palabras y los kilómetros me cultivan cada día.

    Comunicador y corredor